Jueves, 24 de abril de 2008
El problema principal que encuentran los políticos a nuestro sistema democrático (los ciudadanos encontramos muchos más) es que sólo puede haber un partido político en el poder. Cuando tu estás en las posiciones más altas del partido ganador, eso está muy bien, pero si no, todo tu plan de poder y especulación se va al traste.
Y los políticos que mal que nos pese tontos no son (para nuestra desgracia) hace tiempo descubrieron la fórmula para lograr sus objetivos: conseguir convertir un único estado con un único presidente en un conjunto de mini-naciones cada cual con su mandamás con grandes poderes y competencias.
El problema principal que encuentran los políticos a nuestro sistema democrático (los ciudadanos encontramos muchos más) es que sólo puede haber un partido político en el poder. Cuando tu estás en las posiciones más altas del partido ganador, eso está muy bien, pero si no, todo tu plan de poder y especulación se va al traste.
Y los políticos que mal que nos pese tontos no son (para nuestra desgracia) hace tiempo descubrieron la fórmula para lograr sus objetivos: conseguir convertir un único estado con un único presidente en un conjunto de mini-naciones cada cual con su mandamás con grandes poderes y competencias.
¿Realmente creen que todo el follón que hay en torno a las competencias de las autonomías es para beneficio de los ciudadanos? ¡Si así lo creen son unos pobres ingénuos! Tan sólo es una lucha de poder entre los que están mandando en el gobierno central y los que están mandando en los autonómicos.
Pero lo más triste no es este juego en el que nos han metido estos rufianes, lo peor es la gente que, con el cerebro mejor lavado que si hubieran usabo jabón lagarto, les siguen el juego a ultranza. Son lo que solemos llamar "nacionalistas radicales". Una gente que a cambio de poder pensar que son mejores por haber nacido en un punto de la geografía, entregan toda su voluntad y sus esfuerzos al lider de turno, ya sea centralista o provincial, o de la asamblea de vecinos de su barrio.
Y mientras tanto se van alternando gobiernos estatales y provinciales de distinto signo y nadie pone remedio a nuestros problemas: comida, alojamiento, salud, educación, justicia y trabajo.
Este es el triunfo de los políticos: hacer lo que les da la gana, no resolvernos nuestros problemas y encima ser defendidos a sangre y fuego por parte de la población.
Apañados estamos.
Por: Dominio de Integridad | Divagaciones | Comentarios (2) | Referencias (0)
Cúanta razón tienes, yo en cuanto oigo a los políticos por la tele la apago. para mi da igual el pártido político que sea, todos son los mismos lobos con distintos pelajes. Lo único bueno de la democracia es que cada 4 años puede cambiar el lobo y hacer limpieza de la lobera para poner a sus crias y seguir chupando de la teta del estado. Pero vistos los otros tipos de regimenes politicos (comunismo, dictaduras varias) no nos podemos quejar. A ver si poco a poco la gente deja de hacerles caso y podemos vivir nuestras vidas tranquilamente, mientras ellos discuten por autonomias, pactos y estatutos....
nadeshico | 25-04-2008 11:52:58
El problema es que aunque no les hagamos caso, mantener las infraestructuras, como hospitales y carreteras, se necesita mucho dinero, y ese dinero sólo puede conseguirse con los impuestos de todos los ciudadanos. Necesitamos una segura de que alguien administre estas cosas, el problema es que después de miles de años, el homo-sapiens aún no ha encontrado la manera.
A ver si evolucionan de una vez los chimpancés y se les ocurre una idea mejor ![]()
Dominio de Integridad | 25-04-2008 17:41:34
despropósito.
1. m. Dicho o hecho fuera de razón, de sentido o de conveniencia. (
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