Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Todo un despropósito

Martes, 18 de marzo de 2008

Lemmings en la vida real

Seguramente muchos conoceréis aquel juego para MS-DOS de unos seres con túnica azul, pelo verde y tendencias suicidas. Grandes horas de diversión nos aseguraron (sobre todo con el botón "suicidio", con el que podías hacer una traca de Lemmings digna de Las Fallas).

El videojuego era divertido, pero llevarlo a la vida real es más bien insensato. Y es que aunque parezca completamente absurdo el concepto de lanzarse alegremente y en línea recta a una posible muerte por aplastamiento es algo que vemos a diario, pero estamos ya tan acostumbrados a tal suceso que ni nos percatamos.

Seguramente muchos conoceréis aquel juego para MS-DOS de unos seres con túnica azul, pelo verde y tendencias suicidas. Grandes horas de diversión nos aseguraron (sobre todo con el botón "suicidio", con el que podías hacer una traca de Lemmings digna de Las Fallas).

El videojuego era divertido, pero llevarlo a la vida real es más bien insensato. Y es que aunque parezca completamente absurdo el concepto de lanzarse alegremente y en línea recta a una posible muerte por aplastamiento es algo que vemos a diario, pero estamos ya tan acostumbrados a tal suceso que ni nos percatamos.

¿Como? ¿No saben de lo que hablo? Entonces júrenme sobre su posesión más valiosa o animal/persona más querido que nunca ha visto cruzar a alguien la calle sin mirar, poniendo un pié en el asfalto teniendo que retirarse de nuevo ante la inesperada visita (únicamente para esa persona) del demonio sobre ruedas. No pueden, ¿eh?

Quizás no se hayan percatado si no son conductores, o si son de los que practican tan lamentable "deporte" de riesgo, pero es peligrosamente alto el número de peatones suicidas con los que me encuentro a diario por las calles de Zaragoza. Y en verano el fenómeno aumente en la misma proporción que el número de mosquitos ¿Tanto cuesta mirar antes de cruzar en vez de invertir los términos de la ecuación?

La próxima vez que decidan dejarse arrollar por un vehículo deténganse un momento y piense que igual duele acabar debajo de las ruedas de 750Kg de metal, y miren a derecha e izquierda antes de adentrarse por el negro desfiladero de asfalto.

Sus huesos se lo agradecerán.

Por: Dominio de Integridad | Divagaciones | Comentarios (0) | Referencias (0)

Comentarios

Comentar


Recordar datos

Acerca de

despropósito.
1. m. Dicho o hecho fuera de razón, de sentido o de conveniencia. ( Real Academia Española © Todos los derechos reservados)

Búsqueda

Categorías

Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM

Créditos

Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009